Los productos caros son poco habituales en este blog: no está la cosa para tirar cohetes. La aparición sorpresa de unos lujosos carabineros sólo se explica porque este plato no lo pagué yo
La purrusalda (o porrusalda) puede ser perfectamente vegetariana. El bacalao le da más empaque, pero como su propio nombre indica, lo importante es el puerro, vegetal básico por excelencia de la cocina vasca.
Esta sopa nace de la más pura necesidad. Es decir, de no tener nada en la nevera y tener que cocinar algo caliente como sea. Ha sido uno de los platos que más satisfacción me ha dado en los últimos tiempos.
De todas las sopas que en el mundo han sido, ésta es la que más me gusta. Se hace con la enorme y feísima cabeza del rape, una de las más sabrosas del mar
No somos muy amigos de fusiones estrambóticas, pero hoy nos soltamos la melena con una sopa que lleva coliflor, comino, canela, pimentón y leche de coco
La calabaza es la hortaliza perfecta para una crema. No sólo tiene un sabor dulce y amable y un color naranja muy apetitoso, sino que además queda finísima al cocerla y triturarla. También admite muy bien las especias y los lácteos, así como guarniciones imaginativas.
Soy un poco escéptico con los libros de recetas de grandes chefs, porque suelen incluir demasiadas que sólo salen bien en restaurantes. No hay nada más frustrante que cocinar un plato que en la foto del libro luce espectacular, y que a ti te quede un churro en nada parecido a la imagen.
Junto al jamón ibérico y los pimientos verdes fritos, la rúcula (o rúcola) es una de las pocas cosas que puedo comer sin ningún tipo control ni limitación. Nunca me canso de su tacto de hierbajo y su saborcillo amargo, capaz de levantar el ánimo a la ensalada más tristona.
La sopa de ajo es un gran creación de la comida pobre española. Con un poco de aceite, un chusco de pan seco y unos miserables dientes de ajo se puede hacer uno de los platos más sabrosos y reconfortantes que existen.
Una de las cosas que más me gusta de la cocina es lo democrática que llega a ser. O mejor dicho, igualitaria. Un plato barato, hecho con materiales humildes, puede superar en muchísimas ocasiones a otros mil veces más pijos.