Mi versión de los huevos Benedict, un poco a la española, está marcada por lo que tenía en casa, y va con fiambre de pavo ahumado y tostada de pan de payés en vez de bacon y english muffin.
Una de las cosas que más me gusta de la cocina es lo democrática que llega a ser. O mejor dicho, igualitaria. Un plato barato, hecho con materiales humildes, puede superar en muchísimas ocasiones a otros mil veces más pijos.