Dumplings y otras delicias de Shanghai
Shanghai ha sido una experiencia bastante intensa. Tanto que no he tenido tiempo apenas de postear nada. Lo siento pero he estado muy ocupado viendo tiendas, paseando por la Concesión Francesa, dándome masajes, bañándome en la piscina del hotel, bebiendo, fumando y sin parar de reír. Y comiendo, claro.
La ruta gastronómica por la ciudad con más dinero de China ha tenido cuatro momentos cumbres. El primero, y posiblemente el más insólito, sucedió en la tienda de Barbie. En una de las cinco plantas de este alucinante edificio consagrado al culto a la muñeca descubrimos este fantástico dispensador de golosinas.
El segundo gran momento fue la visita al restaurante Yin, al que nos llevaron unos amigos españoles que viven en Shanghai. Allí nos vimos sumidos en una auténtica orgía de comida tradicional china con un toque moderno, pero sin chorradas.
Me encantó este bacalao con salsa agridulce, tanto por el sabor como por la presentación. Lo cortan de tal manera que al cocinarse los trozos toman forma de estrella.
Estos noodles con algo parecido a cebolleta también estaban sensacionales.
La tercera epifanía ocurrió en un microrestaurante rollo “agujero en la pared” especializado en dumplings, llamado Yang’s Fry Dumpling (calle Wujiang Lu, 54-60, cerca de la calle comercial Nanjing Lu).
Sus empanadillas, por decirlo de alguna manera, de estilo chino, son de lo mejor que he comido en este viaje: crujientes por un lado, blanditas por el otro, hipersabrosas y con un contraste de sabores delicioso al mojarlas en vinagre…
Eso sí, te pones hecho un cristo porque además de carne llevan líquido dentro, y explotan. Ver cómo las hacen es un espectáculo para cualquier amante de la cocina.



El último descubrimiento, también cortesía de nuestros amigos españoles, fue el Du Shui Dong (Maoming Nan Lu, 56, casi esquina con Changle Lu), un restaurante típico de Hunán.
Esta provincia es famosa porque Mao nació allí, y también por su comida, cuyo nivel de picante es similar a la de la vecina Sichuán. Para mí fue el mejor restaurante de mi estancia en Shanghai, y uno de los mejores de China. Estas costillas de cerdo con comino estaban espectaculares.
También tomamos unos pinchitos de gambas con picante.
Estos noodles con verduras tenían un puntito de vinagre delicioso.
Las espinacas con bacon y chile se salían de frescas.
Esto fue lo que dio de sí Shanghai. Nuestro viaje toca a su fin con una última escala: Hong Kong. Pero eso será en la siguiente entrada.











Hola Mikel and Company: Me da la impresión que después de este viaje vuestra alimentación ya nunca será lo mismo. Por aquí todo bien, la madre cada vez más en un mundo paralelo, Jose pasando frío en Grecia y el resto en su sitio. Me voy a Polonia el domingo. Si quieres te mando algo de la comida de por allí.
Un abrazo y cuidaros
Juanma
Qué pintaza todo por favor!!lo malo que a la vuelta no podréis pisar ni un chico ni medio, ni siquiera aquel del que salimos apestando a fritanga y luego nos señalaban con el dedo en el Jose Alfredo…
Quería decri, ni un chino ni medio!!! qué envidia! qué orgia de fritanga no apta para preñadas!!!
Pues siento ser tan ceniza, pero yo me moriría de hambre en ese país….
Esta página me fascina, por cierto
Hola,
No conocía ni esta página ni al autor (perdón por mi ignorancia), pero me he quedado sorprendido al comprobar que he estado en los mismos sitios y en los mismos días. Y comparto el 90% de los comentarios del autor. Claro que envidio no conocer más sobre cocina, porque yo he comido muchas cosas en China sin saber ni lo que era, pero ahora estoy aprendiendo.
Coincido con lo del calor de Yangshuo, pero que bonito el paseo en balsa de bambú. China es espectacular si te alejas un poquillo de lo que ya se está volviendo muy turístico.
Saludos
Jorge
Hola;
Felicidades por tu página,
Conocer un país por su alimentación es uno de los placeres al viajar, muchas veces no todo lo mejor se encuentra en restaurantes, sino en la comida popular. Coincido en las famosas empanadillas que probé en mi visita a Shanghai, en unos microlocales cerca de Nanjing Lu, un plato con 4 piezas a 3.50 yuanes.
La cerveza Tsingtao fué también una agradable sorpresa probarla.
Saludos desde Guadalajara, Jalisco, MÉXICO.
Gustavo.
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