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Barbacoa de yak en Shangri-La

22 August 2009 4 Comments Por: Mikel Iturriaga Imprimir artículo

Contra todo pronóstico, nuestra excursión a las zonas montañosas y tibetanas de la provincia de Yunnan ha tenido algunos humildes éxitos gastronómicos. Y eso que yo esperaba dos días de rancho de mochilero: sandwiches malos, pancakes malos, pizzas malas y demás malas interpretaciones de la comida occidental habituales en estos lugares de Asia frecuentados por backpackers.

Nuestra primera parada fue el Tiger Leaping Gorge, una de las mayores gargantas del mundo y un lugar que nadie que viaje a esta región debe dejar de visitar. Allí se pueden hacer unas caminatas espectaculares mientras contemplas el gigantesco cañón cubierto de bosque.

Pasamos la noche en el Bridge Cafe, que pese a su glamouroso y cosmopolita nombre no era más que una cabañuja con habitaciones minimalistas, es decir, con un colchón y a correr. Allí probamos la Naxi Pizza, o lo que entienden por una pizza los miembros de la etnia naxi, emparentada con los tibetanos y mayoritaria en la zona.

pizza naxiEl pan naxi es esponjoso y nada crujiente, pero sabe muy bien. El relleno era de tomate, cebolla y queso local, todo pasado por la sartén. Eso sí, lo de la pizza con tapa no sé de dónde se lo han sacado.

Después de dejarnos los pies y churrumarnos la cara y el cuello con el sol andando por el Tiger Leaping Gorge, nos fuimos a Shangri-La, un pueblo en el norte de la provincia en el que la mayoría de la población es tibetana. En realidad el sitio se llama Zhongdian, pero las autoridades chinas le cambiaron el nombre tras decidir que allí estaba el lugar idílico (¡y de ficción!) del que hablaba James Hilton en su novela Horizontes perdidos. Así se hacen las cosas aquí, con un par.

Sin grandes esperanzas, nos metimos a cenar en el restaurante de un hotel para turistas chinos bastante horrible, pero en el que había mucha familia numerosa poniéndose las botas. Allí nos esperaban unas sorprendentes setas locales salteadas con tocino y guindilla verde que nos hicieron dar gracias a Buda por haber dado con semejante delicia.

setasPor si las setas no hubieran sido suficientes, el segundo plato estaba todavía mejor: una ternera braseada con hierbabuena, chile y algo parecido a la hierba limonera que era toda una exhibición de ligereza y frescura. Cumbre.

carne con hierbabuena

Al día siguiente fuimos a visitar un monasterio budista que hay al lado de Shangri-La, que según las guías es el más importante del sur de China. Allí comprobamos que la epidemia de lo cool ha llegado hasta los más remotos lugares del mundo, como demuestran las sillas de esta terracita que había en el mismísimo centro del recinto.

bar cool monasterioPor el contrario, a las cocinas del monasterio, en las que nos metimos a fisgar, no había llegado ni la modernidad ni el Mr. Proper. Habrá que comprobar si entre las enseñanzas de Buda se incluye la prohibición del estropajo.

cocina monasterioImagen 097_585x439Antes de largarnos de Shangri-La, descubrimos con gran alborozo que la plaza principal del pueblo se llena al mediodía de pequeños puestos en los que te hacen barbacoas de yak. Para los no versados en la fauna local, aclararemos que el yak es el rumiante típico del Himalaya y alrededores, parecido a una vaca pero con melena.

barbacoa de yak


barbacoa de yak 2
Primero tomamos unos pinchitos de carne de yak con pimientos, una salchicha envuelta en una masa blanca crujiente, y un embutido que recordaba mucho a las butifarras dulces que se hacen en el Ampurdán (Girona), pero más especiadas. Todo estaba buenísimo.

barbacoa de yak 3Después seguimos con morcilla, muy parecida a la española de arroz, y la misma masa del rollito de salchicha pero en forma de torta.

morcilla tibetanaY para acabar, unos ajos tiernos y unas setas típicas de la región deliciosas. Esta señora sabía lo que hacía, y el producto era de una calidad excelente.

barbacoa verduras setasTambién hemos probado el yogur de yak, que es muy parecido al de vaca, pero más espeso y con un sabor avainillado. No sé si será porque es así, o porque le ponen extracto de vainilla.

yogur yakYa de vuelta en Lijiang, después de un viaje épico en autobús, hicimos la clásica cena de sopa de noodles. Nada reseñable salvo el hule sobre el que comimos: no pararé hasta encontrarlo y llevarme uno a España.

hule chinoTambién comprobamos las graves dificultades que tienen los chinos con el inglés, una lengua que se les hace imposible y que sólo chapurrea un 0,001% de la población (estadística propia no basada en ningún dato científico). Como muestra, esta transcripción de “Rice noodles with pork” (Fideos de arroz con cerdo).

transcripcion ingles chinoY hasta aquí las aventuras en Yunnan. En el próximo capítulo, os hablaremos de nuestra siguiente etapa, Yangshuó. ¡Con curso de cocina local incluido!

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4 Comments »

  • Clara said:

    Cada vez más fan de esta web!!! Qué envidia!! Espero que os traigaais la amteria prima que podáis y que nos demuestres lo que has aprendido de la cocina china a la vuelta!!!! a seguirm disfrutando!!!
    PD: Por cierto, el otro día comí los fusilis (bueno… macarrones… en le pueblo no había fusilis…) con tomatitos y el pollo en escabeche que hizo mi padre 8ambos). Deliciosos!!!! Me voy a animar hasta yo a cocinar!!!!

  • Gustavo said:

    Mi tito siempre dando el cante por ahi.

    Que sepas que te sigo con asiduidad y voy a convertir en adicta a Miriam.

  • Alvaro said:

    espero consigas alugna receta local y la cuelgues por aqui pronto! que hambre…

  • elena said:

    guacala que asquerozo