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Terrina de pollo al Oporto con pistachos

9 June 2009 3 Comments Por: Mikel Iturriaga Imprimir artículo
terrina-pollo-pistachosLas terrinas no es que sean lo más excitante de cocinar del mundo, pero tienen sus ventajas. Es difícil que salgan mal si se siguen las instrucciones, duran varios días sin perder propiedades, y se toman frías, lo que las hace especialmente indicadas para el verano. Vamos, que te sacan de un apuro, como diría una madre. Eso sí, se deben hacer con un día de antelación.
La primera vez que hice esta terrina de pollo con pistachos sufrí una gran decepción. La receta la saqué de un libro de terrinas de Ediciones CEAC Tiempo Libre que compré en una feria, carísimo para lo birria que es, por cierto. Me salió una bomba compacta y semialcohólica que no sabía más que a cebolla y ajo, y que tanto yo como mis sufridos acompañantes estuvimos saboreando durante las 8 horas posteriores a la comida.

Del error saqué una enseñanza: NUNCA pongas cebolla o ajo crudo en una terrina. El segundo intento, con las cantidades de pollo, nata y mantequilla corregidas, el oporto convenientemente desalcoholizado, el ajo retirado y la cebolla transformada en chalota previamente rehogada, fue bastante satisfactorio.

Como las pechugas de pollo no tienen demasiado sabor, recomiendo que se use pollo orgánico de corral, lo que dará más empaque al plato.

Ingredientes

Para 6 personas

  • 750 gr. de pechugas de pollo, preferiblemente de corral
  • 2 chalotas o escalonias (si no se encuentra, una cebolla)
  • 1 diente de ajo
  • 65 gr. de pistachos pelados y machacados
  • 100 ml. de vino de Oporto
  • 400 ml. de nata
  • 2 huevos
  • 50 gr. de mantequilla blanda
  • Aceite de oliva
  • Pan rallado
  • Una rama de tomillo (o una pizca de tomillo seco)
  • Una hoja de laurel
  • Pimienta cayena
  • Sal y pimienta negra

Preparación

Picar las pechugas en dados y ponerlas en un recipiente con el tomillo, el laurel, una pizca de pimienta cayena, el aceite y el vino. Salpimentar. Remover, tapar y meter en la nevera durante al menos 12 horas.

Precalentar el horno a 140 grados. Rehogar en una sartén la escalonia picada y el ajo entero a fuego lento con un poco de aceite. Cuando estén hechos (unos 20 minutos), sacar el pollo de la marinada y mojar con su líquido la escalonia y el ajo. Dejar evaporar unos 3 minutos, para que el vino pierda el alcohol.

Desechar el diente de ajo, el tomillo y el laurel. Poner el pollo en un bol y añadirle la salsa de escalonia, la nata, los huevos y la mantequilla. Salpimentar y triturar con batidora.

Untar un molde de horno rectangular con mantequilla y espolvorearle pan rallado. Verter la mitad del pollo, y espolvorear con pistachos. Cubrir con la otra mitad del pollo. Hornear durante 50 minutos.

Dejar enfriar la terrina y guardarla en la nevera durante otras 12 horas.

Servir con ensalada verde y tomates secos. La mayonesa y la salsa tártara también le van bien.

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3 Comments »

  • Alvaro said:

    mikel, con terrinas a veces uso lonchas de bacon/panceta cortadas muy finas para forrar el molde.
    se cubre todo el molde, con las lonchas desbordando por los bordes. se rellena entonces con la carne y finalmente se cubre el relleno con el bacon que colgaba. se puede poner hasta un par de hojas de laurel encima del bacon, y luego se cubre con papel de plata para meter en el horno. el bacon da todavía más sabor al pollo…

  • Ainhoa said:

    Debo decir , una vez más, que esto está BUENISIMO.

  • petra said:

    Alvaro siempre hace platos hipocalóricos, a una simple terrina le añade un inofensivo kilo de bacon….