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Huevos Benedict

5 mayo 2010 3 Comentarios Por: Mikel Iturriaga Imprimir artículo

huevos benedict

Foto: Mikel Iturriaga / Ondakin.com

Una usuaria me reclamaba el otro día en la sección de sugerencias que hiciera algún desayuno. Pues bien, como vuestros deseos son órdenes para mí, aquí va uno de mis favoritos de todos los tiempos:  los eggs Benedict, huevos Benedicto o huevos a la benedictina.

Estos huevos son una de las grandes creaciones de la comida estadounidense. Deben de batir todos los récords en cuanto a cantidad de colesterol en un plato, pero qué queréis que os diga… me importa un bledo. Tampoco es que esté desayunando huevos Benedict todos los días, así que no creo que me vaya a morir por disfrutarlos de vez en cuando.

Sobre el origen de este plato hay múltiples teorías, como podéis ver en esta entrada de la Wikipedia. La gloriosa mezcla del huevo escalfado con el bacon y la salsa holandesa hizo muy popular este plato en el mundo anglosajón. Y como todo llega, desde hace unos años se va viendo por aquí en algunas cafeterías y restaurantes, sobre todo en los brunch.

Mi versión de los huevos Benedict, un poco a la española, está marcada por lo que tenía en casa, y va con fiambre de pavo ahumado y tostada de pan de payés.  Pero la original, con bacon canadiense y english muffin, es igual o mejor.

Dificultad

Media: los huevos escalfados y la salsa holandesa requieren cierta habilidad.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 6 huevos
  • 80 gr. de mantequilla
  • 4-8 lonchas de fiambre de pavo, jamón o bacon
  • 1 limón
  • Vinagre blanco
  • Pimentón picante
  • Sal

Preparación

Poner una cazuela grande con agua al fuego, y otra más pequeña (o un bol metálico) dentro para hacer un baño maría.

Para la salsa holandesa, derretir la mantequilla y dejar que se temple.

Cuando el agua esté caliente pero no hirviendo (unos 80 grados, que tenga burbujas), echar las yemas de dos huevos y un par de cucharadas de agua en la cazuela pequeña o bol. Batir a mano hasta que se forme una espuma semicoagulada con textura espesa.

Añadir poco a poco la mantequilla fundida e ir batiendo para montar una especie de mayonesa. Ponerle un chorro de zumo de limón, sal y una pizca de pimentón picante. Bajar el fuego al mínimo y dejar al calor (la salsa holandesa no se puede enfriar porque la mantequilla se solidifica).

Si se van a tomar con bacon, pasarlo por la sartén a fuego suave hasta que esté crujiente. Si es jamón o fiambre de pavo, darle vuelta y vuelta para marcarlo y reservarlo al calor.

Poner a calentar agua con un chorrito de vinagre en una cazuela pequeña. Mientras se espera a que hierva, tostar el pan.

Cuando el agua hierva, bajar el fuego al mínimo. Cascar un huevo en un bol pequeño. Inclinando un poco la cazuela con una mano, echarlo con la otra en la parte más profunda. Dejarlo un par de minutos sin moverlo, darle la vuelta con suavidad con una espumadera, y dejar un par de minutos más. Sacarlos y escurrirlos. Seguir con el resto de los huevos.

Montar el plato con el pan, el fiambre o el bacon, el huevo y finalmente una cucharada de salsa holandesa. Terminar con una pizca de pimentón y servir inmediatamente.

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3 Comentarios »

  • Marhya dijo:

    ¡¡Qué buenos!!

    y lo del colesterol, pues como todo, si abusas a diario te estás perjudicando, si te das un capricho de vez en cuando lo disfrutas más y no pasa nada.

  • Violeta dijo:

    Adivina lo que vamos a desayunar este fin de semana ;-) Gracias!

  • Andrés dijo:

    Jo, qué hambre por favor, y qué ricos tienen que estar.

    Los haremos prontísimo, porque ahora estamos cenando menos, así que tenemos que compensar con este tipo de desayunos… :) )

    ¡Gracias!