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Ensalada de hinojo, habas y parmesano

29 marzo 2010 6 Comentarios Por: Mikel Iturriaga Imprimir artículo

ensalada hinojo habas parmesano

Foto: Mikel Iturriaga / Ondakin.com

El hinojo es un bulbo muy utilizado en la cocina italiana, pero no demasiado en la española. A mí me encanta porque en crudo es muy fresco, crujiente con un pequeño toque anisado nada empalagoso. Manejarlo no tiene ninguna ciencia: lo único que hay que procurar es cortarlo bien finito, a poder ser con una cortadora, mandolina o cuchillo afilado.

Por suerte, el hinojo, del que también se usan las semillas como especia, cada vez es más habitual en las fruterías y los mercados de aquí. Por desgracia, su temporada está acabando, aunque todavía hay tiempo para juntarlo con una legumbre fresca que está en plena eclosión primaveral, al menos en el Mediterráneo: las habas.

Para esta receta, es imprescindible pelarlas si ya son grandes. Su piel es demasiado basta para ser consumida en ensalada. Pero no cuesta nada hacerlo, y compensa por textura y por color, puesto que el verde siempre luce más que el gris. La patata cocida es opcional, para ponerla en caso de se quiera hacer un primero más completo.

Dificultad

Para los que sólo saben hacer ensaladas.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 2 hinojos medianos
  • 250 gramos de habas
  • 1 patata grande (opcional)
  • 75 gr. de queso parmesano
  • 1/2 cebolleta
  • 1 cucharada de alcaparras
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra

Preparación

Picar la cebolleta en juliana y dejarla en remojo con el zumo de limón, para que pierda potencia.

Cocer las habas en agua abundante hirviendo con sal durante unos 5 minutos, hasta que el interior de las más grandes esté tierno. Pasarlas por agua fría y pelarlas para quitarles la piel grisácea. Reservar.

En un bote con tapa, juntar la cebolla con el zumo de limón, el aceite, las alcaparras, sal y pimienta. Tapar y agitar bien para que emulsione. Reservar.

Desechar las dos capas exteriores de cada hinojo. Cortar los bulbos en láminas lo más finas posible hasta llegar al tallo. Reservar las hojitas para decorar.

Si se va a usar la patata para hacer el plato más consistente, cortarla en láminas finas y cocerla en agua abundante con sal durante unos 10-15 minutos, hasta que este tierna pero entera. Sacarla, escurrirla y dejar que se seque un poco. Ponerle un poco de aceite y sal y reservar.

En la fuente o los platos en los que se vaya a servir, disponer la ensalada de la siguiente forma: primero la patata, si se usa; luego el hinojo, y por último las habas. Aliñar con la vinagreta, añadiendo un poco más de aceite y sal si es necesario. Decorar con el perejil y el hinojo picado y el parmesano en lascas, y un poco más de pimienta negra.

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6 Comentarios »

  • sofia dijo:

    Hola ondakin: desde hace un tiempo te vengo siguiendo a diario y dejame decirte que es un placer leerte siempre que puedo, y poco a poco me he ido entusiasmando con la creación de un nuevo blog, y no he podido dejar de usarte como referente en mi primera entrada, espero que no te moleste

  • mikel dijo:

    Todo lo contrario Sofía… ¡es un honor!

  • sofia dijo:

    asi que te llamas mikel, para mi eras ondakin. jeje
    Espero que te pases y me digas que puedo mejorar del blog, ya que tu pagina me parece una de las mejores que he visto y esque yo tengo muchas ganas pero poco conocimiento de informática. Es un placer poder utilizar alguna que otra (muuuchas) receta tuya

  • Anna dijo:

    Mikel, el hinojo es mi gran pasión en invierno, y desde que vivo en España lo como poco o nunca: es dificil de encontrar, cuando se encuentra está a menudo pasado y siempre es carísimo. Fíjate que en Navidades, en el mercado de Roma, estaba a 1€ el kilo!
    Yo en Italia lo comía incluso sólo, como si de un fruto se tratara, deshojándolo poco a poco. *Sigh*

  • mikel dijo:

    Anna, quizá cuando digo “aquí” tenía que haber especificado “en Barcelona”, aunque yo lo he visto también en algunos sitios de Madrid y Bilbao. Pero me imagino que en otras partes de España puede ser difícil de encontrar. En cuanto al precio, es verdad que a veces te pegan unas clavadas que te dejan temblando. Yo tengo la inmensa suerte de encontrarlo por unos 2 euros el kilo en una frutería en la calle Joaquín Costa, que además lo tiene de cosecha propia.

  • soham dijo:

    La receta es casi perfecta , lo digo asi porque es una lastima que disfracemos siempre los sabores con la dichosa sal , entendamoslo bien , aunque solo sea para salvaguardar nuestra salud , no necesitamos la sal es un error culinario extendido culturalmente que procede de la antiguedad ya que la sal era uno de los conservantes mas utilizados , si quereis estar un poco mas sanos , ” no tomeis sal”