Guisantes con boniato y cebollita crujiente
Dificultad
Poca: cuidar la cebolla para que no se queme.
Ingredientes
Para cuatro personas
- 750 gr. de guisantes congelados de buena calidad
- 1/2 kilo de boniatos
- 3 escalonias o chalotas (si no se encuentran, 1 cebolla)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
Preparación
Poner agua a hervir con mucha sal en una cazuela grande, y hervir los guisantes según las instrucciones. Tienen que quedar no muy hechos y con un color verde intenso. Sacarlos con una espumadera, pasarlos por agua fría y reservar.
En el mismo agua de cocción, hervir los boniatos bien limpios con piel, hasta que estén tiernos (unos 15-20 minutos). Sacarlos, dejar que se enfríen un poco, y pelarlos.
Preparar un plato con papel de cocina. Picar la escalonia lo más fina que se pueda, y freírla a fuego medio-alto con aceite abundante hasta que esté crujiente, con cuidado de que no se queme. Sacarla al plato con papel.
En otra sartén, saltear muy brevemente los guisantes y el boniato cortado en dados grandes con cuatro cucharadas del aceite de la escalonia, lo justo para que todo se caliente. Salpimentar con generosidad y servir de inmediato en una fuente con la escalonia crujiente por encima.
También se pueden alegrar con un poco de jamón serrano picado y un poco pasado por la sartén.







Muy original esta receta, por aquí no suelo encontrar boniatos fácilmente, pero me habéis picado la curiosidad por este plato.
¡Saludos!
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