Canelones de espinacas, salchichas y feta
Para 4 personas
- 16 láminas de pasta de canelones
- 500 gr. de espinacas frescas
- 200 gr. de salchichas delgadas y finas de carnicería
- 150 gr. de queso feta
- 50 gr. de queso rallado para gratinar (emmental, por ejemplo)
- 1 cebolla
- 1/2 litro de leche entera
- 60 gr. de mantequilla
- 60 gr. de harina
- Aceite de oliva
- Nuez moscada
- Sal y pimienta
Preparación
Dorar las salchichas en una sartén con un chorro de aceite y reservarlas. Rehogar la cebolla picada en el mismo aceite a fuego suave durante 20 minutos.
Preparar la bechamel poniendo en una cazuela a fuego mínimo la mantequilla y la harina para hacer un roux. Dejar que se cueza lentamente unos 15 minutos. Calentar la leche y cuando hierva, apagar el fuego. Ir añadiendo a cazos la leche al roux sin parar de remover con una cuchara de madera, y que se vaya ligando. La bechamel tiene que quedar tirando a líquida. Salpimentarla y añadirle una pizca de nuez moscada. Reservar filmada para que no se forme una capa dura.
Escaldar las espinacas en agua hirviendo y rehogarlas un par de minutos con la cebolla a fuego vivo para que suelten el aroma y pierdan el agua de vegetación. Retirar del fuego, salpimentar, y añadir las salchichas cortadas en trocitos y el queso feta desmigado. Mezclarlo con tres o cuatro cucharadas de bechamel y reservar tapado.
Cocer los canelones con mucha agua y sal, y pasar a un bol con agua fría cuando estén al dente (un par de minutos menos de lo que ponga en el envase).
Precalentar el grill del horno. Extender los canelones en una superficie plana, e ir formándolos con el relleno y colocándolos en una fuente de horno. Cubrir con la bechamel lo suficiente para que se tapen las dos entradas de cada canelón. Espolvorear con el queso rallado y gratinar unos minutos hasta que se dore.
Foto: Ainhoa Gomà







La he hecho hoy y yo creo que bastante bien, pero te comento un par de dudas.
He tenido un gran momento de duda con la bechamel, porque yo la hago de una forma radicalmente distinta y de hecho esta sabía genial, pero como si fuese prima de la bechamel. Tendré que practicar más esta técnica hasta pillarle el tranquillo (creo que se me ha tostado demasiado).
Otro momento duda: cuando he echado las espinacas en la sartén me ha generado mucho líquido. Se lo he quitado, lo que no sé si es buena idea, y de hecho luego me ha quedado con un poco de más, pero ya he pasado de quitárselo.
Dudas aparte, creo que me ha quedado bastante decente, y me ha resultado sorprendente. No sé, podía hacer 8 años que no comía espinacas “cocinadas” y las tenía miedo.
La bechamel se puede hacer de distintas formas: cada maestrillo tiene su librillo. Si te sale mejor como la has hecho siempre, sigue con ella. Y sí, el peligro de mi método es que se te tueste la harina con mantequilla, cosa que es bastante fácil que pase con fuegos de gas, difíciles de controlar a temperaturas bajas.
Líquido de las espinacas: has hecho bien en quitarlo. Yo lo que hago es subir bastante el fuego para que se evapore rápido el líquido. Pero si sobra, mejor desecharlo: si no los canelones quedarán aguados.
¡Deja un comentario!
Publicidad
Más comida
Secciones
Archivos
Cocinamos con...
Leemos...
Queremos a...
Etiquetas
aceitunas alcachofas almendra barcelona blogs China chocolate cine cocina catalana cocina de verano cocina italiana cocina vasca coliflor comida rápida cremas diseño dulces ecología espaguetis friqui geek guisantes huevos instrumentos de cocina internet libros McDonalds música patatas pimientos platos fríos pollo pop queso setas tartas televisión tomate vino